(...)
viernes, mayo 16, 2008
viernes, febrero 15, 2008
Sé
Yo no sabía que
no tenerte podía ser dulce como
nombrarte para que vengas aunque
no vengas y no haya sino
tu ausencia tan
dura como el golpe que
me di en la cara pensando en vos

lunes, noviembre 26, 2007
Tomo
No sé por qué, pero cuando alcanzo cierto punto de ebriedad, al otro día descubro lesiones en mi cuerpo que no puedo recordar haber sufrido.

Siempre. Mínimo unos magullones.
Y está bueno.

Siempre. Mínimo unos magullones.
Y está bueno.
lunes, septiembre 03, 2007
lunes, agosto 20, 2007
I've Got You, Under My Skin

Cuando de chiquita íbamos a la playa en verano, mi madre insistía en embadurnarme todo el cuerpo con protector. Nunca voy a olvidar aquel olor, cómo lo odiaba.
Recuerdo preguntarme -mientras mi mamá expandía aquella pasta blanquecina sobre toda mi humanidad- por qué la naturaleza había sido tan jodida para cubrirnos por entero con algo tan frágil como la piel. Entonces mi vieja con su increíble paciencia me decía que sin ESTA piel no tendría sentido ser tocado, que no podríamos sentir caricias, o cosquillas, o un beso, ni sentir como nos erizamos con el viento.
Debe ser desde esa época que arrastro una curiosidad especial por la piel y tal vez por haberme vuelto su fanática, me cuesta aceptar que se haya enfermado. Por segunda vez. Y se siente raro pensar cómo el cuerpo a veces se vuelve contra uno.
Pero no me preocupo, porque otra de las cualidades que heredé de mi madre, es la de levantarme después de cada caída. Así que si esta vez me caigo de culo, sé que después de sacudirme el polvo de las ropas, voy a poder seguir caminando.
ji.
Recuerdo preguntarme -mientras mi mamá expandía aquella pasta blanquecina sobre toda mi humanidad- por qué la naturaleza había sido tan jodida para cubrirnos por entero con algo tan frágil como la piel. Entonces mi vieja con su increíble paciencia me decía que sin ESTA piel no tendría sentido ser tocado, que no podríamos sentir caricias, o cosquillas, o un beso, ni sentir como nos erizamos con el viento.
Debe ser desde esa época que arrastro una curiosidad especial por la piel y tal vez por haberme vuelto su fanática, me cuesta aceptar que se haya enfermado. Por segunda vez. Y se siente raro pensar cómo el cuerpo a veces se vuelve contra uno.
Pero no me preocupo, porque otra de las cualidades que heredé de mi madre, es la de levantarme después de cada caída. Así que si esta vez me caigo de culo, sé que después de sacudirme el polvo de las ropas, voy a poder seguir caminando.
ji.
UPDATE: Estoy bien! Chúpenla Cirujanos!!!
Etiquetas:
recuerdo,
yo y la re mierda
miércoles, agosto 08, 2007
nostalgia
Siempre me va a parecer más adorable la florcita del icq,
que el macaquito verde del msn

Flower Power!
viernes, julio 13, 2007
Yellow
Me gusta este gélido invierno, llegar a casa, encender la estufa, fumar un cigarro al calor de la brasa. Me gustan los viernes ahora más que los sábados. Que la botella de vino me recuerde que el dolor es temporal. Me gusta que mis amigos me despierten a las 3 de la mañana para charlar: de amores viejos, amores nuevos, de música sexy o de los zapatos que me debería comprar. Me gusta mirar atrás, para poder mirar adelante. Y saber que estás en ambos tiempos. Y me gusta sentirme fuerte aunque me conozco débil.
Y la mezcla, y la música, y leer, y oler, y cantar, y reír, y escuchar, y conocer, y querer
A veces cuando camino por la calle escuchando un buen tema en el reproductor, siento que todas las estrellas del cielo brillan para mí. Otras veces, que las ramas de los árboles son huesudos brazos que se estiran para arañarme.
Y sé que la vida conspira para darme una buena patada en el culo cada vez que me descuido, aunque también sabe arroparme entre algodones cuando la noche se cierra sobre mi cabeza.
Y eso también me gusta.
Mierda que me gusta!

Y la mezcla, y la música, y leer, y oler, y cantar, y reír, y escuchar, y conocer, y querer
A veces cuando camino por la calle escuchando un buen tema en el reproductor, siento que todas las estrellas del cielo brillan para mí. Otras veces, que las ramas de los árboles son huesudos brazos que se estiran para arañarme.
Y sé que la vida conspira para darme una buena patada en el culo cada vez que me descuido, aunque también sabe arroparme entre algodones cuando la noche se cierra sobre mi cabeza.
Y eso también me gusta.
Mierda que me gusta!

- Alerta, la vida es buena -
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